Consultoría de IA · Madrid · Paso a paso
Consultoría de inteligencia artificial en Madrid que se deja medir en tu empresa.
Cualquier consultoría de IA, la nuestra incluida, te puede dar una estimación de lo que te ahorraría. Aquí esa estimación tiene fecha de comprobación: 30 días de piloto en un proceso de tu empresa, medido antes y después. Son tres pasos, los dos primeros gratis, y en cada uno sabes qué te juegas y qué te llevas si decides parar.
El problema
Sabes que tendrías que hacer algo con la IA. Lo que no sabes es qué te ahorraría a ti.
No es un problema tuyo. De las pymes españolas que se han planteado usar inteligencia artificial y no la usan, entre el 79 y el 84 % dice que lo que las frena es la falta de conocimientos, según los datos de Eurostat. No les faltan sistemas: les falta saber cómo. Y dentro de ese «cómo» hay una pregunta que ningún artículo te puede contestar: cuánto te ahorraría a ti, con tus procesos, tu gente y tus datos. Sin esa cifra cualquier paso parece precipitado, y lo que parece prudente es esperar a entenderlo todo antes de mover nada.
Qué hacemos
Alargar la consultoría no te da esa cifra
Mientras esperas a entenderlo todo, lo que se va juntando son opiniones: la del artículo, la del proveedor que vende una herramienta, la del conocido al que le fue bien y, si la contratas, la de una consultoría, la nuestra también. Todas están hechas desde fuera de tu empresa, y sumar otra no vuelve más segura la anterior. Por eso aquí la parte de consejo es corta a propósito: media hora de llamada y, solo si hace falta, un diagnóstico. Alargarla te daría una estimación más detallada, no una más cierta. Y esperar tiene un precio, aunque no sea quedarte atrás de nadie: cada mes sin probar es otro mes haciendo a mano algo que quizá compensaría quitar, sin forma de saberlo.
Primero, una llamada gratis: te juegas media hora
Treinta minutos, como en casi todo el mercado. De ahí sales con una de cuatro respuestas: que por ahora no te hace falta nada de esto; que hay varios procesos candidatos y conviene ordenarlos antes de elegir; que ya se ve cuál probar; o que antes de montar nada conviene un taller con tu equipo, que va desde 499 € más IVA. Las cuatro te sirven para decidir, y ninguna te compromete a nada.
Si hay varios candidatos, el diagnóstico: tampoco se paga
Un diagnóstico tampoco mide: estima mejor, y en este camino sirve para que el piloto caiga en el proceso que más promete. Hace falta cuando de la llamada salen varios candidatos y ninguno gana claro; si sale uno claro, este paso sobra y se va directo al piloto. Te lo mandamos por escrito y sin cobrarte nada: lo primero que haríamos y por qué. Si no sigues, te lo quedas igual.
Después, el piloto: la estimación se pone a prueba
Hasta aquí, todo lo que tienes es una estimación nuestra, salga de la llamada o del diagnóstico. El piloto es el paso en el que esa estimación puede quedar mal delante de ti: la IA se pone a trabajar en un proceso de tu empresa durante 30 días, y el ahorro deja de ser una cifra que te damos para ser una medida en tu empresa. Cuesta desde 1.490 € más IVA y es el único de los tres pasos que se paga, por eso va el último: cuando llega, ya se sabe en qué proceso se prueba y qué ahorro se espera de él, así que al acabar se compara lo que se esperaba con lo que ha pasado.
Y con el dato, se revisa el resto de la lista
Lo que se estimó antes del piloto, en la hoja de ruta o en la llamada, no era solo para el primer proceso: también decía qué vendría después. El piloto comprueba la primera de esas estimaciones, y con ella se revisan las demás. Si el primer proceso ahorró bastante menos de lo estimado, lo que queda en la lista se lee sabiendo que nuestras estimaciones se quedaron largas, y alguno que parecía que compensaba puede dejar de hacerlo; si ahorró más, pasa al revés. Por eso el segundo paso no se presupuesta en la primera llamada: se presupuesta con la lista revisada delante.
Lo que nos preguntan
- Si quien me aconseja es quien después lo monta, ¿no me va a recomendar siempre montar algo?
- Es la pregunta que conviene hacerle a cualquier consultoría que también implanta, y la respuesta no puede ser «confía en nosotros». Aquí son dos cosas que puedes comprobar. La primera salida posible de la llamada es que no te hace falta nada de esto, y está escrita en esta página antes de que hables con nadie. Y la recomendación llega con una estimación de lo que ahorraría, que el piloto mide en tu propia empresa: si te recomendamos montar algo que no compensa, se ve en 30 días y con tus números, no al final de un proyecto entero.
- ¿Hay alguna ayuda pública que pague la consultoría de IA?
- No cuentes con una para empezar. El Kit Consulting, que era la ayuda pública para contratar asesoría, está cerrado, y el Kit Digital también. Si alguien te ofrece hoy pagar su servicio con uno de esos bonos, pregúntale a qué convocatoria abierta se refiere. Los precios de esta página no cuentan con ninguna ayuda: son lo que pagas. Puede que se abra otra, y si cubre este trabajo te lo diremos en la llamada, pero no te vamos a presupuestar contando con un dinero que todavía no existe.
- ¿Y si lo que necesito ya existe hecho y no hay nada que construir?
- Es lo que apuntan los datos, sobre todo en una empresa de pocas personas. De las microempresas españolas que usan IA, solo el 9 % la tiene desarrollada o adaptada por un proveedor externo, según Eurostat: más de nueve de cada diez la usan sin haber encargado a nadie de fuera que se la construya ni se la adapte. Cuando la herramienta ya existe, lo que queda por decidir es a qué tarea se pone y con qué se conecta, y el camino puede acabar en un taller con tu equipo o en un piloto que la conecta a un proceso concreto y mide si de verdad ahorra. Lo que cambia es que el diagnóstico sobra: si la duda es solo qué herramienta y para qué, cabe en la llamada gratis.
Lo que te falta para decidir no te lo da otra consultoría, tampoco la nuestra: te lo da una cifra medida en tu propia empresa. El camino hasta esa cifra empieza con media hora de llamada.