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SEO local · Madrid

El SEO local en Madrid se gana en el mapa, no en los enlaces azules.

Un negocio con puerta a la calle no necesita visitas: necesita que alguien entre o que suene el teléfono. Eso se decide en el bloque de fichas con mapa que Google pone arriba del todo, y ahí no manda tu web sola: mandan tu ficha de empresa, lo que la gente escribe de ti y si tus datos coinciden en todas partes.

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El problema

Sales en Google, pero no sales en el mapa.

Cuando alguien busca “zapatería cerca de mí” o “abogado en Chamberí”, Google casi no enseña webs: enseña fichas con mapa, horario, reseñas y un botón de llamar. Si tu ficha está a medias, con la categoría equivocada o con un teléfono que ya no usas, tu web puede estar impecable y aun así no aparecer donde se decide la visita. Y quien busca así no compara media ciudad: llama al primero que le cuadra.

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Qué hacemos

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Tu ficha de empresa, tratada como una página más

El perfil de empresa de Google no es un trámite de alta. Es la categoría principal bien elegida, los servicios escritos uno a uno, el horario real, las fotos y las publicaciones. Se toca lo primero porque es lo que decide si apareces en el mapa.

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Nombre, dirección y teléfono iguales en todos los sitios

Google cruza lo que dice tu web con lo que dicen los directorios, las plataformas de reserva y tus redes. Si en un sitio pone Calle y en otro C/, si hay dos teléfonos vivos o una dirección de cuando te mudaste, esa incoherencia te resta. Se revisa uno a uno y se deja idéntico en todas partes.

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Reseñas con un sistema detrás, no a base de pedir favores

Montamos el circuito para pedirlas en el momento en que el cliente está contento, por WhatsApp o por correo, y para que te avise cuando entra una nueva y haya que contestarla. Es la parte del SEO local que no es SEO: es tu operación.

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Páginas por barrio solo cuando hay algo distinto que contar

Clonar la misma página cambiando Chamberí por Tetuán es justo lo que Google llama página puerta, y hunde a las dos. Se escribe una página de zona cuando de verdad cambia algo: otro local, otro horario, otro servicio o otro tipo de cliente.

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Se mide lo que pasa después: llamadas, rutas y WhatsApp

Una visita no paga la nómina. Medimos los clics a llamar, a cómo llegar y a WhatsApp, los de la web y los que la propia ficha reporta, con el consentimiento bien montado desde el día uno. Así se ve qué búsqueda y qué zona traen gente de verdad.

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La prueba

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Lo que nos preguntan

¿Cuándo empiezan a entrar llamadas desde la ficha?
El primer plazo no lo marcamos nosotros: lo marca la verificación de la ficha, que va por su cuenta y a veces pide un vídeo del local o una postal a la dirección. Con la ficha en la mano, categoría, servicios y horario cambian el mismo día, y es lo que antes mueve el mapa. Las reseñas y las páginas de zona van goteando después. Lo que no se mueve nunca es la distancia: quien busca desde el otro lado de Madrid no te va a ver, y eso no es un fallo del trabajo.
No tengo tienda: voy al domicilio del cliente. ¿Me sirve?
Sí, y cambia lo que se trabaja. Google permite ocultar la dirección y declarar la zona a la que te desplazas. Con la dirección oculta pesan más las categorías, los servicios y las reseñas, así que ahí es donde se pone el esfuerzo.
¿Podéis conseguirme reseñas?
Podemos montarte el sistema para pedírselas a tus clientes y para que no se te quede ninguna sin responder. Lo que no hacemos es inventarlas ni comprarlas. Google las detecta, y el castigo cae sobre tu ficha, no sobre quien te las vendió.
¿Me hacéis una página para cada barrio de Madrid?
No. Una ristra de páginas iguales con el nombre del barrio cambiado es la forma más rápida de que Google deje de fiarse de tu web entera. Se hace la página de una zona cuando hay algo real que contar en esa zona, y si no lo hay, se dice.
Mi web es antigua. ¿Sirve de algo el SEO local sin rehacerla?
Sí. La ficha de empresa compite en el mapa por su cuenta: la categoría, los servicios, el horario, las fotos y las reseñas no viven dentro de tu web, así que se trabajan igual aunque la tuya lleve años parada. De la web hace falta una cosa: que diga exactamente lo mismo que la ficha, y que el nombre, la dirección y el teléfono estén en texto y no dentro de una imagen del pie. Eso suele ser un arreglo puntual, no una web nueva.

Si tu negocio vive de que alguien cruce la puerta, la pelea no es salir en Google: es salir en el mapa cuando te buscan a dos calles de ti.